XI
—Yo soy ardiente, yo soy morena,
yo soy el símbolo de la pasión,
de ansia de goces mi alma está llena.
¿A mí me buscas?
—No es a ti, no.
—Mi frente es pálida, mis trenzas de oro,
puedo brindarte dichas sin fin.
Yo de ternura guardo un tesoro.
¿A mí me llamas?
—No, no es a ti.
—Yo soy un sueño, un imposible,
vano fantasma de niebla y luz.
Soy incorpórea, soy intangible,
no puedo amarte.
—¡Oh ven, ven tú!
de Gustavo Adolfo Bécquer
Esa poema es tan bella. Habla del amor, y como buscamos lo que no podemos tener. Siempre queremos el fantasma, la mujer o hombre perfecte, quien no existe. El primer and el segundo verso habla de diferentes mujeres que uno puede encontrar. Uno de lo sexual y uno de la felicidad. El ultimo verso describe lo que queremos, pero dice que no existe. Siempre queremos alguien perfecte, pero Becquer nos dice que no hay esa persona. A lo mismo tiempo, Becquer admite que le quiere a la mujer fantasma tambien. Es posible que Becquer escribe este poema como el resulto de su relacion con su esposa, quien no le amaba. Como resultado de estar casado con una mujer quien no se amaba, el escribia sus sentimentos.
Este poema me encanta. Becquer captura un sentimiento casi universal, y lo pone en un forma simple en menos de vente lineas. A veces me siento lo mismo, que la mujer que quiero no existe. Pero, no he perdido la esperanza en que puedo encontrar una mujer, no perfecte, pero con quien soy contento y feliz.